4/18/2007

] Viajar en Bus :.

Viajé el sábado temprano a valpo. Tube que ir al hospital. Entre con mi mamá a Observaciones y ahí estaba, en una cama, en el hospital, en una forma que nunca antes le había visto. Con sus ojitos cerrados, abrigadita, con un gorro y más pequeña de lo que recordaba. Me acerqué y le hablé. No abrió sus ojitos. Le tomé su mano... estaba calentita.

De pronto despierta y lanza sus manos al aire como diciendo: estoy asustada. Le tomé su manito y me miró, le dije: Hola Mami, soy el Eric. Sus ojos se posaron en mi y se tranquilizó y siguió durmiendo. De vez en cuando despertaba para tirar la ropa de la cama hacia abajo. Supusimos que tenía calor y le sacamos un par de frazadas. Ahí dejó de moverse y durmió plácidamente.

Llegó la hora de moverla a una habitación, en el 7º piso de pensionados. La acompañamos hasta su nueva cama. Entramos una vez que terminaron de arreglarla en la cama. Estuvimos con ella (mi mamá y yo y una hermana de mi mamá) hasta lo más que pudimos. Supimos que podía quedarse una persona con ella toda la noche, así que mi tía se quedó con ella.

El domingo volvimos al hospital temprano. Mi tía nos dijo que la doctora pensaba que tenía un 99.9% de seguridad de que tenía un cáncer en su garganta, por lo que había dejado de comer y beber agua. Nos dijo que no podían hacer más por ella. Así que decidieron llevarla de vuelta a su casa. Empezamos a llamar a lugares donde arrendaban oxígeno y conseguimos un lugar que tenía abierto día domingo. En eso llegó un padre y le dió la extrema unción.

La ambulancia llegó primero que yo y mi mamá a la casa. La habían bajado ya y estaba acostada en su cama y con sus ojitos abiertos.

Ahí estábamos mi mamá, y otras tías y un primo. Llegó el oxígeno y su respiración mejoró bastante. Almorzamos algo, poco, no teníamos mucha ambre. Mi mamá salió con mi papa y llego otra tía (son 5 hermanas). Llegó una cuñada que es enfermera a ver a mi Mami. Le tomó el pulso y dijo que estaba bajo. Yo le tenía tomada su manito desde que llegó del hospital, mojándole sus labios y bajándole los párpados para que no se le secaran sus ojitos.

Sus manos y pies comenzaron a enfriarse un poco, así que comenzamos con fricciones y masajes para que le circulara más la sangre. De pronto dejó de respirar... y ya no tenía pulso dijo la cuñada de una tía. Me acerqué a su corazón y coloqué mi oído sobre su pecho... no tenía ya más latidos. A las 17.21 mi abuela partió, acompañada y con sus seres queridos.

Mucha pena y dolor nos dejó. Los servicios estuvieron impecables, le tocó un bello día el martes, cuando fue su misa y entierro.

Gracias Mami por todo lo que nos entregaste incodicionalmente. Te recordaremos por siempre. Te amamos mucho.

Es increíble, que las últimas dos veces que he viajado en bus a valpo ha sido a dos funerales, ambos de mis abuelas.